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Traslados de cabecillas de Los Costeños y Los Pepes a Barranquilla fueron suspendidos tras reunión con Char
Gobierno y Alcaldía acuerdan evaluación de seguridad antes de trasladar a 17 líderes de bandas urbanas a cárceles locales.
El alto comisionado de paz, Otty Patiño, confirmó la suspensión de los traslados de 17 cabecillas de las bandas Los Costeños y Los Pepes a penitenciarías de Barranquilla, decisión tomada tras evaluar la seguridad de la ciudad y la capacidad de los centros de reclusión.
Los traslados estaban programados desde cárceles de Cómbita (Boyacá) y La Picota de Bogotá hacia la cárcel de mediana seguridad El Bosque. Entre los líderes afectados se encuentran alias Castor, Digno Palomino y “El negro Ober”. La medida tenía como objetivo iniciar mesas de diálogo dentro del marco de la política de paz urbana del Gobierno.
La Alcaldía de Barranquilla, encabezada por el alcalde Alejandro Char, había advertido sobre las limitaciones de seguridad en las penitenciarías locales y el riesgo de afectar la tranquilidad de la población, especialmente ante la proximidad de eventos masivos como el Carnaval.
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El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, también manifestó que las condiciones de las cárceles no eran las adecuadas para recibir a estos líderes de bandas, señalando que la medida podría generar riesgos para la región. Gremios locales expresaron su preocupación por la persistencia de extorsiones y delitos relacionados con estas organizaciones.
El traslado estaba previsto antes de la finalización de la tregua entre ambas bandas, vigente desde octubre de 2025 y que concluiría el 20 de enero de 2026. La suspensión busca garantizar que cualquier acción se realice bajo un marco seguro y controlado, sin comprometer la paz urbana en Barranquilla.
El presidente Gustavo Petro aclaró que la suspensión no pone en riesgo los diálogos entre su administración y los grupos armados. Destacó que la política de paz urbana ha permitido reducir la tasa de homicidios en la ciudad y que la mediación continuará con acompañamiento de la Iglesia, a través del padre Cirilo.
Por su parte, el alcalde Char insistió en que la llegada de más de 40 delincuentes a cárceles con condiciones limitadas podría afectar la seguridad ciudadana y la preparación para eventos masivos, responsabilizando al Gobierno por cualquier eventualidad.
El Gobierno nacional y la Alcaldía de Barranquilla acordaron iniciar conversaciones para definir una hoja de ruta que establezca indicadores y protocolos de seguridad, garantizando que los procesos de mediación con bandas urbanas se desarrollen bajo condiciones controladas y con mínima afectación a la ciudadanía.
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