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Congresista Ingrid Aguirre denuncia hostigamiento y violencia en partido Fuerza Ciudadana de Carlos Caicedo

“Me obligaron a un polígrafo”: Ingrid Aguirre revela prácticas de control en Fuerza Ciudadana.

Ingrid Aguirre
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 24/01/2026 - 21:16 Créditos: Ingrid Aguirre - Foto: Cámara de representantes

La representante a la Cámara Ingrid Aguirre presentó un extenso testimonio en el que relata episodios que, según su versión, configuran un patrón de hostigamiento, presiones indebidas y violencia política dentro del movimiento Fuerza Ciudadana.

El pronunciamiento se conoce en un momento de tensión interna en esa colectividad y luego de recientes señalamientos por presunto acoso sexual contra su líder, el exgobernador del Magdalena Carlos Caicedo.

Aguirre, quien hasta octubre de 2025 era una de las figuras más visibles de la organización política liderada por Caicedo, reveló que su salida del movimiento no respondió a disputas ideológicas ni a decisiones electorales.

Reporte poligráfico

 

Según indicó, renunció tras haber sido sometida a prácticas de presión continuada, como humillaciones en público, aislamiento dentro de la estructura partidaria, exigencias de renuncia a su curul en el Congreso y, como hecho central, la obligación de someterse a una prueba de polígrafo como mecanismo para verificar su "lealtad política".

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El relato de Aguirre se conoció tras semanas de silencio público respecto a su salida de la colectividad. Aunque presentó su carta de renuncia el 29 de octubre del año pasado, no ofreció declaraciones hasta ahora.

Según afirmó en un comunicado, intentó desvincularse sin generar controversias. No obstante, las reacciones posteriores desde sectores de Fuerza Ciudadana, que la tildaron de “desleal” tras su ingreso al Partido Liberal, la llevaron a pronunciarse.

Denuncia ante la Fiscalía

 

De acuerdo con su testimonio, fue víctima de mecanismos de control que calificó como “degradantes” y que, según explicó, respondían a instrucciones de Carlos Caicedo, ejecutadas por el también dirigente Rafael Martínez.

Aguirre sostuvo que estas situaciones derivaron en un deterioro de su salud emocional y en temores por su integridad personal y la de su entorno familiar.

Solicitó protección de entidades como la Fiscalía General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y la Unidad Nacional de Protección, y enmarcó los hechos dentro de un patrón de violencia política contra mujeres.

Uno de los eventos que precipitó su decisión de hacer públicos estos hechos ocurrió durante la celebración del Festival Nacional del Caimán Cienaguero, en el municipio de Ciénaga.

En ese espacio, mientras participaba de la Gran Parada de Caimanes, fue confrontada por la dirigente Adriana Trujillo, cercana a Caicedo, quien la roció con espuma y le gritó improperios.

Entre los señalamientos lanzados en vía pública, Trujillo la llamó “traidora” y la acusó de “robarse la curul”. Aguirre interpuso denuncia penal por esta agresión física y verbal, afirmando que los insultos incluso alcanzaron la memoria de su madre fallecida.

En respuesta a las acusaciones, Rafael Martínez publicó en su cuenta de X capturas de pantalla de una conversación de WhatsApp en la que, según su interpretación, Aguirre habría ofrecido voluntariamente someterse al polígrafo.

Martínez sostuvo que la congresista fue examinada en dos ocasiones y que ambas pruebas reflejaron indicios de engaño. Añadió que la solicitud de Aguirre de hacer pública la situación respondería a un intento de recuperar visibilidad tras su salida del movimiento.

Comunicado

 

Aguirre refutó esa versión, acusó a Martínez de tergiversar la conversación y lo retó públicamente a publicar los chats de forma íntegra y sin modificaciones, así como a revelar el contenido del interrogatorio del polígrafo y los nombres de quienes estuvieron presentes en esas sesiones. “Digan la verdad, porque yo sí la diré”, señaló en su pronunciamiento.

Por su parte, Carlos Caicedo se refirió de forma indirecta al tema durante una rueda de prensa. Aunque no mencionó a Aguirre por nombre, señaló que algunos militantes abandonan el proyecto político cuando consideran que su ciclo ha terminado o que no recibirán nuevos respaldos.

Indicó que el movimiento sigue siendo una apuesta colectiva que va más allá de las aspiraciones individuales.

Las declaraciones de Aguirre se dan en un momento en que Fuerza Ciudadana enfrenta nuevas controversias públicas.

Semanas atrás, varias exmilitantes acusaron al exgobernador Caicedo de acoso y abuso sexual, lo que provocó una oleada de críticas y pedidos de investigación.

Estas denuncias, sumadas al testimonio de la actual congresista, plantean interrogantes sobre el ambiente interno en la organización y los métodos de relación entre su dirigencia y sus miembros electos.

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