Publicidad

 
Publicidad

Zoroastrismo en Irán: la religión que gobernó más de mil años antes del Islam

La antigua Persia era zoroastriana: así fue la imposición del Islam en Irán.

soroastrismo
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 10/01/2026 - 13:14 Créditos: Zoroastrismo - Imagen ilustrativa de Pexels

En la vasta historia religiosa de Irán —una región que la mayoría del mundo conoció hasta principios del siglo XX como Persia— existió una fe profundamente tejida con la identidad y la vida de sus pueblos: el zoroastrismo.

Mucho antes de que el término “Islam” se convirtiera en el pilar del Estado —como sucedió tras la Revolución Islámica de 1979— la cosmovisión religiosa de los iraníes estuvo dominada durante más de mil años por esta disciplina espiritual fundada por el profeta Zaratustra, conocido en Occidente como Zoroastro.

Zoroastrismo: origen y esencia de una fe antigua

El zoroastrismo es considerada una de las primeras religiones monoteístas del mundo, aunque incorpora elementos dualistas —un principio de lucha entre el bien y el mal— que no se encuentran formulados de manera idéntica en otras religiones monoteístas más modernas.

Lea también: (Junior de Barranquilla: la estrella 11 quedó instalada oficialmente en la Ventana de Campeones)

Su núcleo doctrinal se centra en Ahura Mazda, el “Señor Sabio”, como deidad suprema, opuesto a Angra Mainyu (espíritu destructivo), cuya confrontación marca el destino cósmico de la creación.

Originario probablemente de tiempos muy anteriores al primer milenio a.C., el zoroastrismo fue oficializado como religión de estado en Persia desde los periodos de los imperios aqueménida, parto y, especialmente, sasánida (224–651 d.C.), para convertirse en el eje cultural y espiritual de la civilización iraní durante más de seis siglos.

Sus textos sagrados están recopilados en el Avesta, aunque gran parte de la tradición original se transmitió oralmente y sólo fue codificada en épocas mucho más tardías. Dentro del Avesta, los Gathas —hímnos atribuidos a Zaratustra— forman el corazón litúrgico y revelan el enfoque ético y espiritual de la fe.

El Islam llega a Persia: una transformación de largo aliento

La llegada del Islam a Persia no fue un hecho aislado de 1979; comenzó en el siglo VII d.C. con la conquista árabe-musulmana del Imperio Sasánida, entre aproximadamente 633 y 651 d.C. Esta expansión militar significó la caída de la última gran dinastía iraní independiente y el inicio de un proceso de islamización sociocultural y religioso que se prolongó varios siglos.

Contrario a narrativas simplistas de imposición inmediata, la adopción del Islam entre las mayorías fue gradual: inicialmente, muchos persas conservaron sus prácticas zoroastrianas —junto con comunidades judías y cristianas que ya existían— bajo el estatus de dhimmī (no musulmanes protegidos pero con restricciones).

Con el paso de los siglos, la combinación de leyes fiscales discriminatorias, presiones sociales, oportunidades económicas bajo la nueva élite y la lenta asimilación cultural condujo a la conversión de amplios sectores de la población.

Este proceso fue reforzado más tarde por decisiones políticas de dinastías posteriores, como la Safávida en el siglo XVI, que consolidaron el Islam chií duodecimano como religión de estado en todo el territorio iraní, sustituyendo incluso a variantes del Islam sunní que habían dominado anteriormente.

Sus principios

Aunque ambas tradiciones comparten ciertos conceptos universales —como la creencia en un ser supremo (Ahura Mazda en zoroastrismo, Allah en Islam) y en un juicio final— sus estructuras teológicas, rituales y marcos sociales son diferentes:

Cosmovisión dualista y moral: El zoroastrismo enfatiza el enfrentamiento ético entre el bien (asha) y el mal (druj), con la participación activa del individuo en este conflicto.

Textos y mediación: Mientras que en el zoroastrismo los textos como el Avesta contienen rituales antiguos y visiones éticas, el Islam funda su doctrina en el Corán y las sunnas del profeta Mahoma, con un marco legal y comunitario detallado para la vida social y política.

Institucionalización: El Islam, especialmente en su forma chií establecida por los safávidas y consolidada en la República Islámica, no sólo es una fe sino un sistema de gobierno teocrático, en el cual las autoridades religiosas integran funciones políticas decisivas.

En el discurso contemporáneo de muchos iraníes, particularmente entre mujeres que participan en movimientos sociales y expresan resistencia a las políticas religiosas del Estado, se repite la idea de que “El Islam no es la religión de Irán ni de la antigua Persia. Nos fue impuesto Nos fue impuesto mediante torturas, masacres y violaciones, esclavizando a los iraníes para convertirlos al Islam Los iraníes eran en realidad zoroastrianos”. Declaró una iraní que participa de las protestas contra el régimen que limitó por completo sus derechos.

 

Otras noticias

 

 

Etiquetas