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Obispos ortodoxo y católico rechazan declaraciones de Petro sobre Jesucristo y piden no usar la fe en el debate político
Líderes religiosos cuestionaron las afirmaciones del presidente sobre la vida íntima de Jesús y advirtieron que mezclar creencias religiosas con discursos políticos puede profundizar la división social en Colombia.
Las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre la vida personal y sexual de Jesucristo, pronunciadas durante un acto oficial en la reapertura del Hospital San Juan de Dios, continúan generando reacciones en distintos sectores religiosos del país. Esta vez, voces de la Iglesia ortodoxa y de la Iglesia católica coincidieron en rechazar los planteamientos del mandatario y en pedir respeto por la doctrina cristiana.
El primer obispo ortodoxo colombiano, Timoteo Torres Esquivel, expresó su preocupación en entrevista con Infobae Colombia y aseguró que las afirmaciones del jefe de Estado no tienen sustento teológico y responden únicamente a una interpretación personal. Según el religioso, plantear públicamente que Jesucristo tuvo una relación íntima con María Magdalena contradice de forma directa la enseñanza central del cristianismo.
Torres sostuvo que, si bien toda persona tiene derecho a sus creencias, resulta inapropiado que un presidente exponga opiniones de carácter religioso que pueden afectar la sensibilidad de millones de creyentes. A su juicio, este tipo de discursos terminan instrumentalizando la figura de Jesucristo y generando divisiones en una sociedad mayoritariamente cristiana.
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El obispo ortodoxo recalcó que, desde la doctrina cristiana, Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre, pero vivió sin pecado y sin relaciones sentimentales o sexuales. Añadió que la libertad de culto también implica proteger el respeto por las creencias ajenas y que los funcionarios públicos deben actuar con especial prudencia en sus intervenciones.
En una línea similar se pronunció el monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, quien calificó las palabras del presidente como una opinión personal sin respaldo teológico. En entrevista con La FM, recordó que la Iglesia ya había emitido un pronunciamiento en el que exhorta a las autoridades civiles a documentarse antes de emitir juicios sobre asuntos de fe.
Jaramillo explicó que ninguna fuente bíblica o histórica sostiene la idea de que Jesucristo haya tenido una vida sexual y reiteró que la doctrina cristiana afirma que vivió en celibato. También se refirió al papel de las mujeres en los relatos evangélicos, aclarando que su presencia junto a Jesús responde a contextos culturales y religiosos de la época, no a vínculos sentimentales.
Ambos líderes religiosos coincidieron en que la libertad de expresión debe ejercerse con responsabilidad y respeto, especialmente cuando se trata de creencias profundamente arraigadas en la sociedad. Advirtieron que mezclar religión y política puede aumentar la polarización y desviar el debate público de los asuntos estructurales que enfrenta el país.
Las reacciones se suman a otras voces de la Iglesia, tanto católica como protestante, que han pedido al presidente no utilizar figuras religiosas como recurso discursivo y mantener una clara separación entre convicciones personales y el ejercicio del poder público.
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